
Una filtración reciente ha puesto bajo escrutinio el rol del enviado especial estadounidense Steve Witkoff, designado por el presidente Trump para impulsar un plan de paz en Ucrania. De acuerdo con un informe de Bloomberg, una grabación telefónica sugiere que Witkoff, un empresario de 68 años y figura cercana al mandatario, habría ofrecido orientación directa a asesores del Kremlin sobre cómo influir en la postura de Washington durante las negociaciones.
En la conversación, Witkoff habría expresado su convicción de que Rusia buscaba un acuerdo desde hace tiempo y elogió abiertamente al presidente Vladimir Putin. Según la transcripción citada, recomendó que el Kremlin destacara los esfuerzos de Trump en el alto el fuego de Gaza como parte de una estrategia para predisponerlo favorablemente antes de la visita del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, programada para mediados de octubre.
También habría sugerido la elaboración de un plan de paz de 20 puntos para Ucrania, mencionando intercambios territoriales en la región del Donbass como parte de un posible marco de negociación. La Casa Blanca confirmó que, efectivamente, hubo un contacto entre Trump y Putin previo a la llegada de Zelensky, describiendo la conversación como “muy productiva”.
Poco después, el presidente cuestionó públicamente algunas demandas ucranianas relacionadas con armamento estadounidense, lo que generó aún más atención sobre el rol de Witkoff. Pese a la controversia, la administración Trump defendió al enviado especial. El director de comunicaciones, Steven Cheung, afirmó que Witkoff mantiene contactos regulares con representantes de Rusia y Ucrania con el objetivo explícito de avanzar hacia una solución diplomática del conflicto, y aseguró que continuará desempeñando ese papel.
Según el propio Cheung, Witkoff viajará nuevamente a Moscú en los próximos días para sostener nuevas reuniones. Bloomberg también informó sobre comunicaciones paralelas entre Yuri Ushakov y el enviado económico del Kremlin, Kirill Dmitriev, quien habría participado en la revisión de un documento con la posición rusa para compartir informalmente con funcionarios estadounidenses.
De acuerdo con estas fuentes, Dmitriev tuvo un rol importante en la construcción del borrador inicial del plan de paz estadounidense, que en su versión preliminar habría incluido casi treinta puntos.