
A partir del próximo año, visitar los parques nacionales más emblemáticos de Estados Unidos será considerablemente más costoso para los turistas extranjeros. Desde enero, once de los parques más concurridos aplicarán una tarifa adicional de 100 dólares por persona, que se sumará al precio de entrada habitual. La medida solo afectará a visitantes mayores de 16 años; los menores seguirán ingresando sin el recargo especial.
Actualmente, la entrada estándar a un parque nacional ronda los 35 dólares por vehículo, y ese valor se mantendrá. Sin embargo, el nuevo suplemento se aplicará incluso a quienes ingresen a pie o en autobús, independientemente del tipo de transporte utilizado. Para quienes planeen visitar varias reservas naturales, el gobierno ofrecerá un pase anual para extranjeros por 250 dólares, válido para todas las personas que viajen dentro del mismo automóvil. De acuerdo con el Departamento del Interior, esta medida responde a un decreto firmado por el presidente Donald Trump en julio, enmarcado en su política de “America First”, que sostiene que los contribuyentes estadounidenses deben recibir trato preferencial en servicios públicos, infraestructura y actividades recreativas financiadas con fondos federales.
En contraste, los ciudadanos estadounidenses y los residentes permanentes podrán adquirir un pase anual por 80 dólares, manteniendo el beneficio que tradicionalmente ha incentivado el turismo interno. El secretario del Interior, Doug Burgum, afirmó que la actualización del esquema permitirá garantizar precios accesibles para los contribuyentes nacionales mientras que los visitantes internacionales contribuirán de manera “proporcionada y justa” al mantenimiento y preservación de los parques.
Los parques afectados por esta nueva política incluyen varios de los destinos más icónicos del país: Acadia, Bryce Canyon, Everglades, Glacier, Gran Cañón, Grand Teton, Montañas Rocosas, Sequoia y Kings Canyon, Yellowstone, Yosemite y Zion. Las autoridades esperan que los ingresos adicionales se destinen a conservación, infraestructura y mejoras en la experiencia del visitante.