
Ucrania afirmó haber recibido un borrador de plan del gobierno estadounidense para poner fin a la guerra con Rusia y señaló estar dispuesta a discutirlo. Según la oficina del presidente Volodymyr Zelensky, el país está preparado para trabajar de manera constructiva con Washington con el objetivo de “garantizar un final digno a la guerra”, un conflicto que se acerca a los cuatro años. Zelensky tiene previsto abordar el tema directamente con el presidente estadounidense Donald Trump “en los próximos días” para evaluar el alcance y los posibles efectos de la propuesta.
El plan, antes incluso de ser presentado formalmente, ya recibió críticas de parte de varios líderes europeos. El jefe de la Cancillería alemana, Thorsten Frei, expresó preocupación por la posibilidad de que Moscú pudiera utilizarlo para obtener ventajas que no ha logrado en el campo de batalla. La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, cuestionó que ni Ucrania ni la propia UE hubieran participado en las negociaciones preliminares. Desde Polonia, el ministro de Exteriores Radosław Sikorski advirtió que el esquema podría imponer límites a la capacidad defensiva de Ucrania, afectando directamente su seguridad.
Según fuentes en Kiev, el borrador contempla concesiones territoriales a favor de Rusia, incluyendo la península de Crimea, así como una reducción considerable del tamaño del ejército ucraniano y la renuncia a sistemas de largo alcance. Medios estadounidenses habían informado previamente sobre posibles conversaciones discretas entre Washington y Moscú, aunque sin confirmación oficial. La reacción inicial reflejó un ambiente tenso: mientras Ucrania evita descartar el plan sin analizarlo, varios aliados europeos temen que cualquier arreglo apresurado pueda consolidar cambios territoriales y generar riesgos para la arquitectura de seguridad en la región.